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 ¡Hola!

marwabio1Gracias por estar aquí. Mi historia en la Danza del Vientre ha sido hermosa, llena de aventuras y desafíos y, sobre todo, auto conocimiento y auto superación. Mi abuela paterna era Palestina, la familia se vino directamente desde Bet-Sahur a Rosario, Chile, y los ancestros de mi bisabuelo Saba Bannura son de Palestina y Egipto. Como muchos otros palestinos, vinieron a Chile huyendo de la guerra y en busca de mejores oportunidades en el comercio. Pero en mi familia no se bailaba como parte de la cultura en casa, sino más bien se traspasaba de otros modos: comida, política, idiosincrasia, pasión por el trabajo y música. En enero y febrero de 1995 – a mis 12 años de edad – tuve la maravillosa oportunidad de vivir en Palestina gracias al trabajo de mi padre y, desde ahí, mis lazos con Medio Oriente se fortalecieron para nunca más romperse.  Ese año fue la primera vez que estuve en Egipto. Desde ese momento comenzó mi colección de cassettes de música árabe junto con intentar bailarla de manera completamente autodidacta.
Recuerdo una vez, en la casa de mi abuela, por alguna razón había un video (Beta Max) de una bailarina de Danza del Vientre. Recuerdo haber quedado completa y totalmente alucinada, embobada, hechizada. Mi alma me hizo un llamado y nunca, jamás lo olvidé. ¡Es como me siento ahora!

A los 16 años, el año 1998, puedo recordar mis primeras coreografías autodidactas, encerrada en mi pieza, soñando con alguna vez estudiar con la gran Teresa Saba, pero me era imposible en ese momento. Recién el año 2001, pude tomar clases regulares, sólo por tres meses, con Wilma Zahira, en Buin.

Desde julio de 2002 a julio de 2003, luego de egresar del Bachillerato en Humanidades de la Universidad Diego Portales, viví en Londres, Inglaterra, y pude tomar clases y talleres con varias profesoras locales. A quienes más destaco es a Josephine Wise y Nuala, quienes me acogieron y enseñaron muchísimo.

Al llegar a Chile el año 2003, inmediatamente pude comenzar mis clases con la maestra Teresa Saba y estuve con ella por tres años, siendo también parte de su Ballet en el Club Palestino.

Luego de eso y también de forma paralela, tomé diversos talleres en Chile y Argentina, con diferentes profesoras nacionales e Internacionales. Recuerdo mi hambre, mis ganas de saber más y más y de investigar, estudiar, practicar y bailar. Es la misma pasión que siento ahora. A quienes más recuerdo de esos tiempos son a Lulu Sabongi, Amir Thaleb, Maiada y Ximena Mart.

Paralelamente, comencé a trabajar junto a Amparito Pommer y Rita Núñez (que en paz descanse) en el primer portal de Danza del Vientre de Chile, llamado www.ladanzadelvientre.cl. Más tarde, el año 2004, este portal quedó bajo mi administración y gracias a esto pude realizar diversos eventos de los cuales me siento muy orgullosa, como el RAKS SHARKY, talleres que reunían a las principales profesoras del país, haciendo talleres simultáneos durante dos días seguidos. También realicé la Feria del Medio Oriente y charlas culturales gratis en varias partes del país, que llamábamos HAFLAS, para educar a alumnas y profesoras sobre la cultura del mundo árabe. La educación sobre el mundo árabe lo hice de manera completamente autodidacta, siempre confirmando los datos con mi padre, que es una de las personas más instruidas en cultura de Medio Oriente que conozco. Estas charlas me permitieron conocer a muchas profesoras y alumnas y darme cuenta de que ésta era una comunidad apasionada, hambrienta de saber y con muchas ganas de hacer. También escribí diversos artículos y traducciones de artículos y letras de canciones. Uno de mis artículos se publicó en un libro de Danza del Vientre publicado en EEUU, por Yareah Magazine.

Luego de haber sido alumna de Teresa Saba, fui alumna de Suha Deeb, libanesa que actualmente vive en El Cairo, gracias a ella supe que mi verdadera pasión de la Danza del Vientre era aquella inspirada por las bailarinas antiguas de la Época Dorada de Egipto, como su propia abuela y como Samia Gamal, Taheya Carioca, Naima Akef, Zeinat Helwi, entre muchas otras. Durante dos años consecutivos traje a Suha para hacer talleres y estudié con ella de manera particular.

Luego, en los años 2007. 2008, 2009, y 2010 viajé anualmente a Inglaterra para formarme con Hossam y Serena Ramzy. El año 2010, fue la primera vez que recibí una invitación a un Festival Internacional, este fue el Festival Fantasía, en Londres, organizado por Josephine Wise. En este festival bailé e hice dos talleres. Me sentí feliz y orgullosa. Durante esos mismos años asistí a variados talleres que se organizaban aquí en Chile, sobre todo con maestros egipcios, como Raqia Hassan, Momo Khadus, Mo Gedawi, Randa Kamel (organizados por Dana Amar) y en Londres con Mahmud Reda y Orit Maftsir. El año 2009 también hice mi segundo a viaje a Egipto.

Durante los años 2007, 2008 y parte del 2009, pertenecí a la primera Compañía de Danzas Árabes de Chile, llamada ECOS, fundada por Marcela Lazo (Sambra) y Karen Venegas. Esta experiencia me enseñó muchísimo y tuvimos el privilegio de hacer variadas funciones en Santiago, Talca, Viña del Mar, Temuco y Concepción. El año 2007 tuve el privilegio de ser invitada al primer Belly Arabian, organizado por Gada Kanaán como bailarina titular y luego por dos años más. Ese mismo año también tuve el honor de ser invitada por Dana Amar para organizar el Primer Festival Internacional de Danza del Vientre en Chile, Alf Leyla Festival. En esta organización estuve por dos años.

El haber estudiado con Hossam y Serena Ramzy de manera particular me dio herramientas musicales y de interpretación musical que utilizo hasta el día de hoy, es por eso que más tarde me hice muy apasionada por el uso de crótalos en mi danza, tomé clases de derbake y finalmente clases de piano. Cada maestro ha aportado en mi vida como alumna, bailarina y profesora de maneras que agradezco hasta el día de hoy.

El año 2009 hice un Diplomado en Cultura Árabe Islámica en el Centro de Estudios Árabes de la Universidad de Chile y desde el año 2016, soy profesora para el módulo de danza en el Diplomado de Arte y Estética Árabe Islámica del mismo centro.

El año 2010 me titulé de Profesora de Inglés. Mi bisabuelo Saba Bannura también era profesor de inglés. Mis tías paternas también son profesoras y mi propio padre lo fue por años. No me quedan dudas de porqué la educación es algo tan importante para mí. Amo educar, y aún más educar sobre la danza, el cuerpo, la música árabe y su cultura. Es por eso que he dedicado gran parte de mi formación en mejorar como profesora, construyendo un método de enseñanza de esta danza que abarque a la alumna y a la educación de manera integral.

He estudiado muchas cosas de manera autodidacta o pidiendo clases particulares, leyendo libros o tomando tutoriales en línea: de idioma árabe, de kinesiología, de anatomía, de técnica académica, piso pélvico, negocios y finanzas, auto superación y crecimiento personal, entre otros. Gracias a toda esta dedicación y pasión, he tenido el privilegio de viajar por muchas ciudades de Chile, bailando y enseñando. Desde Santiago, he viajado a Arica, Iquique, Antofagasta, La Serena, Valparaíso, Viña del Mar, Quilpué, Rancagua, Rengo, Talca, Rosario, Concepción, Temuco, Valdivia, Osorno, Chiloé, Coyhaique, Puerto Aisén. También he hecho clases en Londres, Perú y Ecuador. Sobre todo, he recibido mucho, muchísimo AMOR.

El año 2010 inauguré mi propio estudio de danza y comencé a dedicarme a ella a tiempo completo. ¡Hoy ya son 7 años que llevo de empresaria, profesora, bailarina y alumna!  Ese mismo año 2010 descubrí a quien hoy es mi actual maestra: Suhaila Salimpour. El año 2011 la pudimos traer por primera vez a Chile (junto a Paola Jarami y Yasmine Lasen) y hasta el día de hoy traigo a Suhaila a cada año a Chile, para que exista en nuestro país una opción más de formación profesional para las alumnas, bailarinas y profesoras locales. El año 2012 ingresé a la Universidad de las Américas para cursar la carrera de Intérprete en Danza.  Aún me encuentro en esta formación. Ese mismo año hice mi tercer viaje a Egipto, participando como alumna de Amar el Layeli, organizado por Bassem Ramadan.

Los años 2010 y 2011 tuve el privilegio de trabajar a tiempo completo con el percusionista egipcio Bassem Ramadan, en mi estudio. Hicimos una gran investigación sobre música, ritmos, educación y danza. Somos muy amigos y seguimos trabajando juntos hasta el día de hoy.

El programa de Suhaila Salimpour y Jamila Salimpour son lo más completo que visto en mi historia de la danza, incluida la carrera de danza. Hoy en día ya estoy certificada en niveles 3 de los formatos Suhaila y Jamila Salimpour. Cada año viajo para perfeccionarme en los niveles y para continuar con los niveles que me quedan. En este programa estudiamos profundamente técnica, anatomía, música, historia y cultura, arte, expresión artística, coreografía y creación coreográfica, enseñanza, pedagogía, voz, imagen personal, estilos, etc, etc, y muchos etcéteras.

El año 2015, en mi viaje anual a la Escuela Salimpour, tuve el honor de ser profesora asistente de Suhaila por primera vez. Desde ese año 2015 soy profesora asistente de Suhaila en los talleres que realiza en Chile.

Hoy en día, puedo decir que soy una alumna eterna, apasionada por el conocimiento y sobre todo apasionada por el ARTE. Mi alma no se queda tranquila y necesita expresarse a través de varios medios, como la pintura, la henna, la escritura, la danza, la creación, la música y la enseñanza. He conocido a las mujeres más grandes y maravillosas que me inspiran día a día y me siento privilegiada y honrada por cada alumna presente en mis clases regulares y talleres.

Por más completas que tratemos de ser las profesoras, nunca podremos abarcar todas las necesidades que tiene esta danza ni las de las alumnas en sus diversas motivaciones. Por eso, me dedico principalmente a lo que puedo entregar mejor: la técnica y el estudio artístico. Amo entender los movimientos, la anatomía, la salud del cuerpo, el desglose musical, entender los conceptos teóricos de la cultura y la música, así como también la emoción que hay detrás y su significado. Soy una ratona de biblioteca, pero hacia la danza, el cuerpo, la cultura y la música. Me es tremendamente importante rescatar la Danza del Vientre, elevar su nivel de profesionalización y formación y ser una custodia – no dueña – de parte de lo que es su esencia. Me resulta importante tratarla como lo merece: una disciplina artística, que permite que nuestra alma se exprese a cualquier nivel: principiante, aficionado o profesional. No me asustan ni me causan rechazo las palabras como rigor, disciplina, academia y constancia. No creo en absoluto que la formación formal sea un daño sino un muy buen complemento. Pero no es un camino para todos, y es por eso que me siento orgullosa de que en nuestro país hay diversos rumbos de exploración de la Danza del Vientre. Esta es una de las razones por la que siento que no debemos juzgarnos entre colegas: hay aquellas que se dedican al enfoque terapéutico, otras al enfoque recreativo, otras al enfoque étnico… todas somos parte de las múltiples caras que tiene esta danza.

Te amo Danza. ¡Gracias Vida!